A las 11 de la noche. El domingo a las 3 de la tarde. Cuando entran cinco chats mientras tu recepcionista atiende a la paciente que tiene al frente. Ahí es donde se va la mayoría — no por falta de esfuerzo, sino porque nadie puede estar en cinco lugares a la vez. Captia responde en esos momentos por WhatsApp, Instagram y teléfono, y deja la cita agendada. Tu equipo llega al día siguiente con la agenda llena, no con cuarenta mensajes acumulados.
Si eres quien contesta el teléfono y el WhatsApp de la clínica, esta parte es para ti. Captia no llegó por tu puesto. Llegó por las horas en las que nadie debería estar trabajando.
El mensaje entra igual, pero lo responde el sistema. La paciente recibe respuesta en segundos y queda con su cita agendada. Tú te enteras el lunes —y cuando te enteras, ya está resuelto.
Todo lo que llegó de viernes a domingo ya fue atendido, y te espera un resumen limpio: quién escribió, qué quería, quién agendó. Empiezas la semana ordenada, no corriendo detrás de conversaciones que ya se enfriaron.
Mientras estás con quien tienes al frente, el sistema toma las llamadas que entran y los chats que se acumulan. Nadie oye tono de ocupado. Y tú puedes mirar a los ojos a la persona que ya está en la clínica.
No son problemas de marketing, ni de precios, ni de tu equipo. Son pacientes que te buscan en momentos en que ninguna persona puede estar disponible — y se van con la clínica que sí respondió.
Hoy la mayoría prefiere escribir antes que llamar — y escribe cuando puede: en la noche, en el almuerzo, el sábado. Si la respuesta llega ocho horas después, ya le escribió a otras tres clínicas. No es descuido de nadie: el mensaje entró cuando la clínica estaba cerrada.
Muchas clínicas usan un chatbot barato para "resolver" WhatsApp o Instagram DM. Responde mal, no entiende, repite lo mismo. El paciente se frustra y se va — ahora con una mala impresión de tu clínica.
Una persona atiende una llamada a la vez — así funciona un ser humano. Cuando entran tres, las otras dos oyen tono de ocupado y llaman a otra clínica. No queda registro, nadie se entera, y pasa varias veces al día.
Preguntó por precios, dijo que lo pensaba, dejó su número. Nadie tuvo el tiempo de volver a escribirle — el día se llenó de pacientes presentes, que es lo que corresponde. Sin un sistema que lo haga solo, ese lead desaparece. Con el tiempo, suma miles de dólares.
Ajusta los números con la realidad de tu clínica. Toma 30 segundos. El resultado es tuyo.
El sistema no llega a ocupar su lugar — llega a cubrir lo que ninguna persona puede sola: las noches, los fines de semana, el teléfono ocupado, los diez mensajes que entran al mismo tiempo. Ella hace lo que solo un ser humano hace bien: recibir al paciente que llega, mirarlo a los ojos, dar la calidez que se siente en la sala.
Trabajan juntos. El sistema absorbe la avalancha que hoy la desborda y se asegura de que ningún paciente se pierda; ella deja de correr detrás de cada chat y vuelve a lo que de verdad importa. Nadie sobra — todos rinden más.
Y lo decimos sin ambigüedad: Captia no se vende como ahorro de personal, y no se mide así. El reporte mensual mide conversaciones atendidas, citas agendadas y pacientes recuperados — nunca puestos eliminados. Si tu clínica busca reducir su equipo de recepción, no somos la herramienta.
Para probar el demo: usa audífonos y conéctate a WiFi estable.
Activa el micrófono. Al iniciar, tu navegador pedirá permiso para usar el micrófono: tócale "Permitir". Cierra cualquier otra app que lo esté usando (llamadas, grabadora, notas de voz). Si no escuchas respuesta, casi siempre es un permiso pendiente —no una falla del sistema.
Estas condiciones aplican solo al demo en navegador. Tu servicio final opera por línea telefónica —el número de tu clínica o uno nuevo que te asignamos— sin requerimientos de audífonos ni de internet para tus pacientes.
Demo con Clínica Lumé (clínica estética ficticia). Tu sistema estará personalizado para tu clínica.
Si en los primeros 30 días el sistema no atiende al menos 50 conversaciones correctamente — entre WhatsApp y llamadas — no hay cargo mensual ese período.
Garantizamos el proceso y la entrega. No te pedimos fe ciega — te pedimos que lo pruebes sin riesgo financiero. Si el sistema no cumple lo que prometemos, tú no pagas. Así de simple.
50 conversaciones correctamente atendidas en el primer mes — o sin cargo mensual ese período. Riesgo cero de tu parte.
Ya probaste el sistema por WhatsApp y por llamada aquí arriba. En 15 minutos te mostramos todo funcionando como lo haría para tu clínica, y vemos si tiene sentido para tu caso. Sin compromiso. Sin presión.
Agendar diagnóstico — 15 minSi llegaste hasta aquí y esto te haría la semana más liviana, lo más útil que puedes hacer es pasarle este link a quien toma la decisión en tu clínica. Son 15 minutos, sin compromiso — y la persona que más gana con que esto exista eres tú.
Captia Vet es la misma recepción, adaptada a lo que sí es distinto en una veterinaria: las urgencias que entran de noche y en domingo, la agenda de consulta, vacunación y peluquería, y los recordatorios de refuerzos, desparasitación y controles que hoy nadie alcanza a hacer.
Captia Vet es un servicio de recepción para clínicas veterinarias. Atiende los mensajes y las llamadas que hoy nadie alcanza a responder: de noche, los domingos y feriados, o cuando todo el equipo está en consulta. Contesta dudas de precios, horarios y vacunas, reconoce cuándo algo es una urgencia y la deriva a tu veterinario, y deja la cita agendada en tu calendario. Nosotros lo instalamos, lo configuramos y lo mantenemos. Tu clínica no hace nada.
Ninguno es un problema de medicina ni de precios. Son clientes que te buscaron — y no encontraron respuesta a tiempo.
Un dueño entra en pánico: su perro vomitó cinco veces, o se comió algo que no debía. Escribe. Llama. Nadie contesta. En diez minutos ya encontró una clínica que sí atendió — y ahí se quedó: para esta urgencia, para los refuerzos, para la peluquería, para los próximos ocho años.
Preguntó cuánto cuesta el baño, cuándo toca la vacuna del cachorro, si atienden gatos. Tres horas después ya no importa: escribió a tres veterinarias y agendó en la que contestó primero. No hubo mala atención — hubo demora. Y para el cliente son lo mismo.
Tu auxiliar está en consulta sujetando al paciente. O esterilizando instrumental. O cobrando en caja con tres personas en sala. Nadie puede contestar, y no es negligencia: es física. La persona del otro lado no sabe nada de eso — solo escucha que nadie atiende.
El cachorro necesitaba refuerzo en tres semanas. La desparasitación tocaba en junio. El control post-operatorio era el jueves. Nadie escribió, nadie llamó. El cliente no volvió — y ni él ni tú se dieron cuenta del día exacto en que dejó de ser cliente de la clínica.
Ajusta los números con la realidad de tu clínica. Toma 30 segundos. El resultado es tuyo, no nuestro.
El sistema no llega a ocupar el lugar de nadie: llega a tapar los huecos que hoy la desbordan. Las noches, los domingos, los diez chats simultáneos de un martes a las 11 de la mañana, las 400 fechas de refuerzo que nadie puede memorizar. Ella hace lo que solo una persona hace bien: recibir al dueño asustado, sujetar al paciente, sostener una conversación difícil.
Trabajan juntos. El sistema absorbe la avalancha y se asegura de que ningún cliente quede sin respuesta; ella deja de vivir con el celular en la mano y vuelve a lo que de verdad importa. Nadie sobra — todos rinden más.
Para probar el demo: usa audífonos y conéctate a WiFi estable.
Activa el micrófono. Al iniciar, tu navegador pedirá permiso: tócale "Permitir". Cierra cualquier otra app que lo esté usando. Si no escuchas respuesta, casi siempre es un permiso pendiente — no una falla del sistema.
Estas condiciones aplican solo al demo en navegador. Tu servicio final opera por línea telefónica — el número de tu clínica o uno nuevo que te asignamos — sin audífonos ni internet del lado del cliente.
Demo con Clínica Veterinaria Kanela (clínica ficticia). El sistema de tu clínica hablará de tus servicios, tus precios, tu agenda y tus protocolos.
Si en los primeros 30 días el sistema no atiende correctamente al menos 30 conversaciones — entre WhatsApp, Instagram y llamadas — no hay cargo mensual ese período.
Garantizamos lo que está en nuestras manos: que el sistema funcione y atienda bien. No te pedimos fe. Te pedimos que lo pruebes sin poner dinero en riesgo. Si no cumple lo que prometemos, tú no pagas. Así de simple.
30 conversaciones correctamente atendidas en el primer mes — o sin cargo mensual ese período. Riesgo cero de tu parte.
Ya probaste la recepción por WhatsApp y por llamada aquí arriba. En 15 minutos te mostramos cómo quedaría funcionando con los servicios, horarios y protocolos de tu clínica — y vemos, con honestidad, si tiene sentido para tu caso. Sin compromiso. Sin presión.
Agendar diagnóstico — 15 minCada configuración se arma a mano, clínica por clínica. Por eso incorporamos un número limitado de clínicas nuevas al mes.
Captia Vet es la versión veterinaria de Captia. El mismo servicio de recepción trabaja también en clínicas estéticas, odontológicas, dermatológicas y oftalmológicas. Mismo equipo, misma tecnología, misma forma de trabajar.